domingo, 8 de noviembre de 2009

¿A qué se debe el aumento de prevalencia de las enfermedades alérgicas?

En las últimas dos o tres décadas la prevalencia de las enfermedades alérgicas ha experimentado un incremento significativo, ya sea asma, rinitis, rinoconjuntivitis, dermatitis atópica o alergias alimentaria. En la actualidad, el 25% de los niños españoles tiene o ha tenido síntomas alérgicos
El desarrollo de la alergia es el resultado de dos tipos de factores, los genéticos y los ambientales. Sin embargo, la herencia no puede ser el principal factor del aumento de estas patologías, debido a la rapidez con la que se ha producido ese cambio epidemiológico y al hecho de que sólo se haya dado en las sociedades occidentales.
Para explicar este fenómeno, desde el año 1989 la atención se ha centrado en la teoría higienista, la cual postula una relación inversa entre las infecciones en la infancia y el consiguiente desarrollo de asma y atopia.
El cambio social y desarrollo económico que ha experimentado la sociedad en los últimos 50 años, se ha traducido en una mejora de la salud pública, programas higiénicos dirigidos al control de aguas y alimentos, programas de vacunación, extensión del uso de antibióticos desde edades tempranas y la reducción de la unidad familiar. Estos cambios, por causar una drástica reducción en la exposición a infecciones durante la infancia, podrían haber dañado la maduración del sistema inmune, el desarrollo de la memoria inmunitaria y la tolerancia a aeroalergenos, particularmente en aquellos individuos genéticamente predispuestos a padecer atopia.
Actualmente existen muchos estudios epidemiológicos que tratan de explicar esta teoría, pudiéndose agrupar en cinco categorías según se encuentre una exposición a patógenos microbianos, a lipopolisacáridos de la pared celular de bacterias gramnegativas (como potentes inductores de interleukina-12 e interferon gamma, producidos en los macrófagos y células T, respectivamente; y que muestran capacidad inmunomoduladora), a microorganismos comensales del tracto gastrointestinal, al medio ambiente campo/ciudad y a animales domésticos, y por último, una exposición a helmintos. Sin embargo, no todos los estudios han encontrado una relación inversa entre infecciones y atopia.
Aunque la literatura actual apoye epidemiologicamente y biológicamente el papel de la teoría higienista en el aumento de las enfermedades alérgicas, no hay una evidencia concluyente.
Es necesaria la realización de estudios de intervención con el fin de demostrar una relación de causalidad, investigar las interacciones gen-ambiente y mejorar las terapias y recomendaciones basadas en esta teoría respecto a la prevención de asma, atopia y enfermedades autoinmunes.

Referencias bibliográficas.

1. Pérez Cachafeiro S, Palomo Lastra M. La dualidad campo-ciudad en procesos alérgicos respiratorios. Semergen. 2004; 30:417-420.
2. Yazdanbakhsh M, Kremsner PG, van Ree R. Allergy, parasites and the hygiene hypothesis. Science. 2002; 296: 490-494.
3. von Hertzen LC, Haahtela T. Asthma and atopy – the price of affluence? Allergy. 2004; 59: 124-137.
4. Prescott SL. Allergy: the price we pay for cleaner living? Ann Allergy Asthma Immunol. 2003; 90(Suppl 3): 64-70.
5. Liu AH, Murphy JR. Hygiene hypothesis: fact or fiction? J Allergy Clin Immunol. 2003; 111: 471-418.

¿Qué es la alergia?

El término alergia hace referencia a una reacción exagerada de nuestro organismo al entrar en contacto con una sustancia que es inocua para la mayoría de la gente. La sustancia a la que se es alérgico se denomina alergeno.
Cuando un alergeno penetra en el organismo de un sujeto alérgico (bien cuando se inhala, ingiere o toca), el sistema inmunitario de éste responde produciendo una gran cantidad de anticuerpos llamados IgE.
La sucesiva exposición al mismo alergeno producirá la liberación de histamina y otros mediadores químicos, capaces de provocar una serie de síntomas que caracterizan a la reacción alérgica.

Puesto que el sistema inmunitario se encuentra ampliamente distribuido en nuestro organismo los síntomas derivados de la reacción alérgica dependerán del lugar donde se produzca la reacción:

  • Ojos: conjuntivitis (enrojecimiento y picor)
  • Nariz: rinitis (picor y goteo nasal).
  • Piel: urticarias (habones) o eczemas.
  • Pulmón: asma (obstrucción de los bronquios).
  • Aparato digestivo: dolor abdominal

Los posibles alergenos son muy numerosos y pueden ponerse en contacto con nosotros a través de diversos medios:
  • El aire que respiramos: pólenes de plantas, polvo de la casa, hongos, pelo de animales...
  • Medicamentos: penicilina, aspirina, antiinflamatorios...
  • Picaduras de insectos.
  • Contacto con la piel: cosméticos, productos industriales, tintes capilares...
 El diagnóstico de las enfermedades alérgicas se realiza, entre otras mediante las pruebas cutáneas o "prick test". Esta prueba es un método rápido y sencillo, in vivo, que consiste en la colocación de una gota de extracto alergénico sobre la piel sana en el antebrazo del individuo, puncionando a través de dicha gota con una lanceta especial de 1 mm , con lo que se introduce una parte mínima de dicho extracto en la piel.


Debe tenerse en cuenta que una positividad en el prick test no significa necesariamente que el alergeno positivo sea causante de la patología alérgica del paciente. De ahí la importancia de combinar la historia clínica y las positividades del prick.